Tal vez crees que es hora de llamar a un consejero, inclusive considerar un centro de “rehabilitación” para jóvenes con problemas de “droga”. Como una persona que trabajó en el campo de manejo de dependencia química por dos décadas, y que escribió y dirigió varios programas de tratamiento, permítanme hacerles una sugerencia al respecto.
April 2012
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La mejor manera de tratar de entender a los de mi especie es observarlos como los biólogos y los psicólogos experimentales miramos a los demás animales. Como un etólogo marciano miraría a un humano. Esa es la actitud. El contenido es más jodido. Porque podés tener la actitud pero quedarte en la pose. Lo que le da contenido a la postura de etólogo venusino es el conocimiento, la comprensión, la apertura de mente desde donde se mira. Arrogante como suena, esta es, más que nada, una postura de triunfo. Pararse sólido sobre los hombros de gigantes y, más que nada, compartir con ellos el asombro de niños con el que miran el mundo.
Con fácil frecuencia se dice que las posiciones científicas son meras opiniones, iguales como las demás, sujetas a los vaivenes de quienes les legitiman su relativa y cultural existencia. A lo que cualquier indignado científico (la estupidez siempre indigna) replicará algo sobre la electrónica que consume, las ondas electromagnéticas que lo entretienen… claro, culturalmente relativas, cabrón!
Así que sobre las drogas no se trata de simplemente creerse con algún tipo de autoridad para opinar, por ser víctima, usuario, exorcista o panfletario del tema, tantas formas hay para recibir de este tema el pan. La pregunta es: ¿puedo presentar evidencias controvertibles a favor de mi hipótesis? ¿Mis propuestas están fundamentadas en un cuidadoso y riguroso análisis de comportamiento cognitivo y social humano? ¿Entiendo las fuerzas políticas, financieras, los intereses ideológicos que alimentan la opinión pública? ¿Entiendo los mecanismos mediante los cuáles a partir del consumo de psicoactivos se transforman las fisiología individual y las dinámicas colectivas? ¿O tan solo soy capaz de balbucear ideas simples, cobardes, hipócritas, populistas, adecuadas a un credo que se reza, se postra, cobra, invierte, explota, sobre-explota, usa, bota?
Otro día seré más civilizado. Más… estratégico, dicen. Coherente, claman.
En fin, de ahí el título. Explicále el temita a un etólogo marciano. Ajá, algooo… así.
El título es mi primer paso en mi red argumental a favor de la liberalización de las drogas. Los siguientes serán ir desbaratando esa frase: ¿qué es sustancia psicoactiva? ¿qué hace que algo sea legal? ¿por qué el momento histórico del actual prohibicionismo, cuál es su sustento político, ideológico, religioso? Así.
No sé cuándo vuelva. No sé si vuelva. Pero espero volver.
Making sense of climate change responsibility and vulnerability.
En efecto, la expresión normativa acusada, según la cual “El porte y consumo de sustancias estupefacientes o sicotrópicas está prohibido”, que encabeza el inciso sexto del artículo 49 de la Carta, no puede ser comprendida autónomamente, sin tener en cuenta la segunda y la tercera parte del precepto que prescribe que “con fines preventivos y rehabilitadores la ley establecerá medidas y tratamientos administrativos de orden pedagógico, profiláctico o terapéuticos para las personas que consuman dichas sustancias”, y que, “el sometimiento a esas medidas y tratamientos requiere el consentimiento informado del adicto”.
Hace poco hablé de las “mujeradas” que odio y hoy voy a hablarles, no tanto de las que amo, sino de las que hago y aunque no me gustan muchas, siempre las hago.
Me demoro “arreglándome”: tal vez no tenga arreglo pero este es el término que usamos cuando hablamos de organizarnos, bañarme me…
Así mismo el Estado dedicará especial atención al enfermo dependiente o adicto y a su familia para fortalecerla en valores y principios que contribuyan a prevenir comportamientos que afecten el cuidado integral de la salud de las personas y, por consiguiente, de la comunidad, y desarrollará en forma permanente campañas de prevención contra el consumo de drogas o sustancias estupefacientes y en favor de la recuperación de los adictos.” —Artículo 49, Constitución Política de Colombia
So far, an ecstasy pill.
Creo que la democracia representativa es un sistema corrupto de ejercicio del poder armado, legislativo y ejecutivo por parte de una oligarquía industrial y financiera, a través el uso y la manipulación de la opinión popular y de los representantes legitimados por esta. Creo en la corrupción esencial de cualquier sistema social y de gobierno basado en el capitalismo. Y no, no tengo ninguna alternativa razonable que ofrecer. Acaso en ocasiones el ejercicio de cierta patética, a veces digna, resistencia, reticencia.